La verdad es que estoy medio desilusionado por lo que está pasando en mi país, por eso acá dejo otra reflexión: ahora le tocó el turno a la justicia.
La Reforma Procesal Penal, se presentó hace ya unos cuántos años, como la gran forma para tener una justicia más digna y proteger a las víctimas de los delincuentes, es así como se creo un Ministerio Público.
La verdad de las cosas es que estoy algo decepcionado de este nuevo sistema de justicia, es que considero que tiene demasiadas garantías para los imputados y muy pocas para las víctimas.
En este contexto es que se han hecho públicas una serie de inconsecuencias, desde mi humilde punto de vista, donde los jueces de garantía han dejado sin medidas cautelares a delincuentes que luego se han escapado.
El último caso, es casi sacado de una película tragicómica, se presentó un tipo acusado de secuestro y amenazas, hasta ahí todo bien, lo malo es que quedó libre. Sí, libre, porque presentó un carné de identidad falso y no se tomaron medidas cautelares en su contra, pues no presentaba antecedentes, aunque los tenía.
Esto, lamentablemente, sólo puede pasar en Chile y si las cosas siguen así no sé a donde vamos a llegar…tal vez, en un tiempo más estemos presos los inocentes y libres los delincuentes